Los acontecimientos violentos que han manchado de sangre las escuelas, han dejado un profundo dolor a todos los involucrados con los alumnos víctimas y agresores, así como a la comunidad educativa mundial.
La aspiración general es que no se vuelvan a repetir estas situaciones. Estos amargos episodios nos han dejado una serie de enseñanzas sobre el comportamiento previo de los alumnos que piensan dañarse a sí mismos o a los demás, pues emiten señales de advertencia tempranas e inminentes, que al saberlas reconocer pudieran servirnos para una intervención a tiempo.
Sabemos, por las investigaciones, que la mayoría de alumnos que se vuelven violentos se sienten rechazados y psicológicamente victimizados.
Los estudios revelan, sin embargo, que cuando los niños tienen una conexión significativa y positiva con un adulto, ya sea en la escuela, el hogar o la comunidad, el potencial de violencia se reduce significativamente.
A continuación presentamos algunas señales de advertencia, pero es necesario aclarar que son sólo una guía para identificar y referir a aquellos alumnos que pueden necesitar ayuda, pues sería inapropiado y potencialmente dañino usarlas como una lista de parámetros contra la cual comparar a alumnos en particular.
No haga nada que llegue a estigmatizar a algún alumno. Sólo los profesionales calificados, pueden hacer diagnósticos de acuerdo con los padres de familia. |
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Señales de advertencia temprana.
Retraimiento Social.
La disminución gradual, eventualmente completo, de los contactos sociales, puede ser un indicador importante de un niño en problemas. El retraimiento por lo general proviene de sentimientos de depresión, rechazo, persecución, desmerecimiento y falta de confianza.
Ser víctimas de la violencia.
Los alumnos que son víctimas de la violencia, incluyendo abuso físico o sexual, en la comunidad, la escuela o el hogar, corren el riesgo de volverse violentos hacia sí mismos o hacia otros.
Sentimientos de ser molestado o perseguido.
El joven que es constantemente molestado, maltratado, embromado, ridiculizado y humillado en el hogar o la escuela, esta en riesgo de tornarse agresivo y violento, si no obtiene ayuda.
Poco interés en la escuela y bajo rendimiento académico.
Si hay un cambio drástico en el rendimiento académico, es importante medir las razones emocionales y cognoscitivas que hay detrás del cambio, sobre todo si esto es crónico.
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Señales de advertencia inminentes.
Expresiones de violencia por escrito o en dibujos.
Una representación exagerada de violencia en dibujos, relatos o poemas dirigida a compañeros, profesores, familiares u otros adultos, puede indicar la presencia de problemas emocionales y potencial de violencia.
Ira incontrolada.
La ira que se expresa frecuente e intensamente en respuesta a incidentes insignificantes puede señalar un comportamiento violento a punto de estallar.
Historial de problemas disciplinarios.
Historial de comportamientos violentos con crueldad con los animales y piromanía.
Consumo de drogas y alcohol.
Afiliación a pandillas.
Acceso inapropiado, posesión y uso de armas de fuego.
Amenazas detalladas de violencia contra sí mismo o contra los demás.
Pelas físicas con compañeros y amigos. |