El perfil del Espectador

En muy pocas ocasiones el agresor actúa solo, pues generalmente es acompañado por otros estudiantes que al participar activamente en las agresiones o no intervenir a favor de las víctimas se convierten en cómplices de la violencia escolar. Podríamos decir que son agresores pasivos o solidarios malignos.
Pero también existe otro tipo de actores en la violencia escolar: los espectadores. Ellos son alumnos que no son auxiliares de los agresores, pero tampoco intervienen para detener la situación.
La mayoría de ellos temen convertirse en la siguiente víctima si en un arranque de valentía se enfrentan al agresor  y reclaman la injusticia que está cometiendo en contra de alguno de sus compañeros.
Otros se ven obligados a intervenir, pero obligados por la estrecha amistad que tienen con la víctima, quien seguramente le reclamaría su actuación si es humillado a causa de su cobardía.
Algunos espectadores llegan a creer que la víctima es culpable de lo que le sucede, pues señalan que ésta nada hace para poner un alto a las agresiones que reciben.
En la mente de algunos espectadores se anida el remordimiento de no hacer nada, pero creen que deberían hacer algo para detener esa situación tan cotidiana que ya a nadie preocupa. Siguen inmóviles, aún así.
Tímidamente algunos de ellos enteran de la situación al maestro, pero luego se arrepienten de hacer la denuncia, pues temen que el agresor se entere y los agredan ataque por “soplones” o “chivatos”.

Entre los espectadores también hay algunos profesores que creen que los apodos, las bromas crueles, el que escondan las mochilas a los alumnos o los empujen en los pasillos, es algo normal entre alumnos y no intervienen ni para detener la agresión ni para impartir justicia.
Otros espectadores piensan que la agresión contra su compañero no es su problema, pues en nada le afecta.
Sin embargo, si los espectadores fueran solidarios, si intervinieran a detener la situación por el simple hecho de que se está cometiendo una injusticia, muchos de los hechos violentos no ocurrirían.
Si eres testigo de algún caso de agresión denúncialo a tus profesores o a otras autoridades de tu centro educativo.